Formato MARC21

Signatura BDML-MML-Ms-M000920
Número de control M000920
Registro MARC21
Amarguras
=001 M000920
=003 BDML
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=031 ##$a1$b1$c1$gG-2$mPiano$nbB$o6/8$p''4D8DD4D/F8DD4C/C'8GG4A/2.G/4A8B''D4C/$2pe
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=100 1#$aHecheverria, Pedro$d1904-1985$jCertificada
=245 10$aAmarguras$h[música manuscrita]
=300 ##$a2 folios$c34.1 x 24.1 cm
=340 ##$dManuscrito
=348 ##$aPartitura
=384 0#$aRe menor
=500 ##$aDatos tomados de la portada y encabezado de la música.
=520 ##$aEn la portada se lee el siguiente texto: ¨Quito, junio 1965¨.
=545 0#$aPedro Echeverría, nació un 4 de Septiembre de 1.904, en el quiteñísimo barrio de San Roque, donde todo transcurría en un relente de paz y armonía, que inculcaron en su talante, la vertiente necesaria para crear las maravillosas letras y melodías que nos legó. Su padre, el Sargento Mayor, Manuel Echeverría Maya, integrante de Bandas del Ejercito, sembró las primeras semillas para la evolución artística del niño y su madre, Doña Victoria Terán, quien con su devoción y cuidados alentaron siempre a su hijo. Fueron cinco hermanos, dos varones y tres mujeres, pero Pedro fue el único que se inclinó desde muy tierno hacia la expresión musical, tanto que su hermano mayor, José Enrique, le obsequió un bandolín con el que empezó a dar los primeros pasos en este precioso camino lleno de música y poesía. Sus primeros conocimientos los obtuvo en la Escuela de los Hermanos Cristianos del Cebollar (Quito), en donde recibió la guía para formar los cimientos que modelaron su personalidad. Juntamente con los conocimientos que daba la educación, compaginó su práctica con el bandolín, llegando a tener tanta habilidad, que ganó algunas menciones y distinciones en concursos de éste, para entonces, muy polular instrumento. Mas tarde y desgraciadamente con motivo del fallecimiento de su padre, ya no pudo continuar con sus estudios secundarios y tempranamente, en ausencia de su hermano, que no residía en esta ciudad, se vio abocado a procurar el sustento para su madre y sus hermanas aún muy jóvenes. Tres años, Pedro Echeverría, cursó y perfeccionó sus aptitudes de ejecutante y del virtuosismo que requiere el violín, con la complacencia de sus maestros, pero, la necesidad de sobrevivir y solventar las necesidades económicas no siempre compatibles con el quehacer artístico, le obligaron a suspender sus estudios y refugiarse en una labor burocrática y con dolor, tuvo que trocar las aulas por una oficina, lo que no impidió eso sí, que dejara la práctica y la interpretación del violín convirtiéndose poco a poco en un violinista de talento, que le permitió ser partícipe de conjuntos musicales que valoraron su capacidad y sensibilidad, para llegar a ser conocido como un verdadero artista. No es de extrañarse entonces, que en las oscuras salas de los cines quiteños como el Popular, el Variedades, el Edén, el Puerta del Sol y sobre todo en el Bolívar, se escuchara el sonido de su violín, formando parte de las orquestas que se ingeniaban para coordinar la música con las acciones que ocurrían en las plateadas pantallas, que proyectaban las películas del cine mudo, llamadas así, hasta que, años más tarde apareció el cine parlante.$uhttps://www.facebook.com/share/p/1BPXVsnKxo/
=650 04$aAlbazos$ySiglo XX$zEcuador, Loja
=773 1#$aHecheverria, Pedro (1904-1985)$tAmarguras$wM000894
=852 ##$aMuseo de la Música Salvador Zaragocín Tapia$hAnexo 18 (b)